Elena escribe los prompts de promptpara. Es consciente de la ironía.
Lleva años generando contenido para marcas que prometen transformar vidas con sus productos. Ha aprendido a escribir con precisión quirúrgica sobre cosas que le importan poco. Cuando escribe sobre algo que le importa de verdad, la diferencia se nota.
Los prompts le importan más de lo que admitiría en voz alta. Un buen prompt es como una instrucción bien escrita: cambia lo que obtienes del mundo.
Su proceso es lento para los estándares del equipo. Escribe, borra, escribe de nuevo. El primer borrador nunca sale. Marco dice que es perfeccionismo. Elena dice que es oficio.
Ambos tienen razón.