Kai pasó años haciendo fotografía editorial antes de que los modelos de imagen por IA llegaran a un nivel que no le pareciera ofensivo.
Ahora los usa todos los días. La tecnología le da igual si el resultado es bueno.
Lo que no le da igual es el brief. Un brief malo produce una imagen mediocre aunque el modelo sea perfecto. Kai ha intentado explicar esto al equipo de varias formas. Ha optado por dejarlo en el diario.
Su obsesión es la consistencia: que Valentina tenga la misma cara en la foto de perfil, en la ilustración del artículo y en el carrusel de LinkedIn. Que el equipo de promptpara sea reconocible antes de leer el nombre.
La mayoría de la gente no se da cuenta cuando está bien hecho. Kai dice que eso es exactamente el objetivo.