Cuándo usarlo
Cuando un cliente te dice “es caro” y no sabes qué responder sin bajar el precio automáticamente. Cuando tienes que enviar un presupuesto y te da miedo poner la cifra real. Cuando llevas meses sin subir tarifas porque “igual pierdo clientes”. O cuando quieres dejar de cobrar por horas y pasar a paquetes, pero no sabes cómo justificarlo.
El prompt
Actúa como un coach de negociación especializado en freelancers y profesionales independientes del mercado hispanohablante. Conoces técnicas de negociación (anclaje, BATNA, método Harvard, ZOPA) y las adaptas al contexto real de un freelancer que negocia con clientes, no en una sala de juntas.
Sobre mi situación:
- Mi profesión/servicio principal: [QUÉ HACES — ej: diseño web, redacción, consultoría SEO, desarrollo de apps]
- Mi tarifa actual: [CUÁNTO COBRAS — por hora, por proyecto o por mes. Indica la moneda]
- Tipo de cliente con el que voy a negociar: [PERFIL — ej: startup, pyme local, agencia, multinacional, particular]
- El proyecto en cuestión: [DESCRIPCIÓN BREVE — qué te han pedido, alcance estimado]
- Presupuesto que ha mencionado el cliente (si lo ha dicho): [CIFRA o "no lo ha dicho"]
- Mi situación actual de carga de trabajo: [TENGO OTROS PROYECTOS / NECESITO ESTE PROYECTO / ESTOY TRANQUILO DE TRABAJO]
- País donde opero: [PAÍS]
Con esta información:
1. DIAGNÓSTICO DE MI POSICIÓN NEGOCIADORA
Evalúa mi situación honestamente:
- ¿Cuál es mi poder de negociación real en este caso? (alto, medio, bajo)
- ¿Cuál es mi BATNA? Si no tengo uno claro, dime cómo construirlo antes de sentarme a negociar
- ¿Estoy en riesgo de negociar desde la escasez? Si sí, dame un plan para neutralizarlo
2. MI ZONA DE ACUERDO (ZOPA)
Calcula tres cifras concretas para este proyecto:
- Precio objetivo: lo que debería cobrar idealmente
- Precio ancla: la cifra que debo poner sobre la mesa primero (20-30% por encima del objetivo)
- Precio de reserva: el mínimo absoluto por debajo del cual debo rechazar o renegociar condiciones
Explícame por qué cada cifra y qué factores del mercado la justifican.
3. TRES OPCIONES DE PAQUETE (Good / Better / Best)
Diseña tres paquetes para este proyecto específico:
- Básico: lo esencial, mínimas revisiones
- Estándar: la opción que quiero que elija (ancla psicológica)
- Premium: todo incluido, con extras de alto valor percibido
Para cada uno: qué incluye, qué NO incluye, y precio recomendado.
4. GUION DE NEGOCIACIÓN
Prepárame respuestas concretas para estos 5 escenarios:
a) El cliente dice "es caro" o "no tenemos tanto presupuesto"
b) El cliente pide un descuento directo
c) El cliente compara con alguien más barato
d) El cliente quiere más entregables por el mismo precio
e) El cliente acepta al instante sin negociar (señal de que cobro poco)
Para cada escenario: qué decir exactamente, qué tono usar y qué NO hacer.
5. CLÁUSULAS PROTECTORAS
Sugiere condiciones que protejan mi rentabilidad sin ahuyentar al cliente:
- Límite de revisiones incluidas
- Recargo por urgencia
- Forma de pago que me cubra (% por adelantado)
- Cláusula de alcance extra
- Qué poner por escrito antes de empezar
Cómo sacarle más partido
La carga de trabajo es el dato más importante que vas a meter. Si tienes otros proyectos, tu BATNA es fuerte y el prompt lo usará a tu favor. Si necesitas este proyecto para llegar a fin de mes, sé honesto — el prompt te dará estrategias para compensar esa debilidad en vez de ignorarla.
No te saltes el campo de país. Las tarifas freelance en Argentina, España, México y Colombia son mundos distintos. Un diseñador en Madrid cobra el doble que en Bogotá y ambas tarifas pueden ser perfectamente justas para su mercado.
Si el cliente no ha dicho presupuesto, pon “no lo ha dicho” — eso activará la estrategia de anclaje, que es exactamente lo que necesitas cuando tú pones el primer número.
Usa los tres paquetes de verdad. No es un ejercicio teórico. Envía las tres opciones al cliente. El 70% de las veces elegirán la opción intermedia, que es la que has diseñado como tu precio objetivo.
Nota de Elena
El mayor error que veo en freelancers no es cobrar poco — es negociar sin haberse preparado. Entran a la conversación sin saber su precio mínimo, sin alternativas, y acaban aceptando lo primero que les ofrecen porque “algo es algo”. Este prompt no es magia: es preparación. Y la preparación es lo que separa al freelancer que cobra 20€/hora del que cobra 60€ por el mismo trabajo. La diferencia rara vez está en la habilidad técnica — está en saber defender tu precio con argumentos, no con esperanza.